Nicole (22) proviene de una familia conservadora y religiosa, por lo que debe mantener en secreto su romance con Catalina (23), la cual ha crecido en un entorno más abierto y liberal. El paradigma y las convenciones religiosas de Nicole son la piedra angular de la relación. Deciden pasar un fin de semana en la playa, y a pesar de que todo pareciera estar yendo bien, un llamado telefónico de la mamá de Nicole reaviva el conflicto en la pareja, poniendo en jaque el futuro de su relación.